jueves, 20 de noviembre de 2008

Arte callejero

Muy buenas otra vez.

Ya hace algún tiempo he comentado con algunos amigos la, para mi, buena idea del ayuntamiento (que alguna debe tener de vez en cuando) en cuanto a ceder parte del mobiliario urbano para que ciertas personas expresen su arte sin tener que hacer vandalismo. Sí, me estoy refiriendo a los contenedores verdes del reciclado de vidrio o "iglús".

J. Luis Trillo / www.andaluciaimagen.com

De un tiempo a esta parte he visto cómo en el casco histórico (no sé si por otros lugares también se hará) dichos iglús han sido reformados pasando de ser un simple contenedor verde a ser una obra de arte, por más que a algunos no les haga ni pizca de gracia. Y sí, bien digo obras de arte porque así lo considero.

Anónimo / www.flickr.com

Siempre he considerado que una obra de arte es algo que se crea con el fin de expresar algo, sea un sentimiento, una crítica o lo que sea. Si bien esta forma artística, los graffitis, siempre han tenido reminiscencias vandálicas, siempre he visto en ellos arte. Por ello me parece muy bien que se les ceda a aquellos que quieren mostrar su obra un lugar en el que hacerlo sin molestar a los demás.

J.R.Pizarro / www.andaluciaimagen.com

También debemos diferenciar el tipo de graffitis. Cuando hablo de obras de arte me refiero a esas composiciones en unos casos abstractas (el gusto lo dejamos aparte, según la persona) y en otros tan realistas que parecen fotografías (aún recuerdo el graffiti de un niño en el muro trasero del edificio de la Seguridad Social en Kansas City, que incluso me acerqué para comprobar que no era hecho a pincel). A ver si empiezo a colocar alguna foto para corroborar mis palabras.
Luego están aquellas cosas que sólo sirven para ensuciar llamadas firmas que muchos niñatos/as se dedican a pintar en casas, autobuses, trenes, calles e incluso coches. Hay lugares para ellas en cualqier sitio. Sin ir más lejos el otro día subí a la Giralda otra vez y resulta que según vas subiendo rampas te vas encontrando firmitas por todas las paredes. Me parece vergonzoso que una persona que sube al monumento sea tan imbécil (hay otras palabras pero prefiero no reproducirlas) como para ir dejando su nombrecito por la pared. Supongo que será la frutración de que sus padres no le dejen hacer lo mismo en su casa.

En fin que volviendo a lo del principio, espero que esta idea de permitir graffitis artísticos en ciertos elementos de la ciudad no se pierda, se diluya o simplemente se desvirtúe.

Un saludo.

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